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Queridos Peregrinos:
Con ocasión de cumplir 30
años sacerdotales estaré el
primer semestre del año
(Enero – Julio) en un tiempo
de estudio, descanso y
oración en Schoenstatt
(Alemania). Desde allí los
acompañaré y bendeciré en
sus vidas y trabajos.
El Padre Francisco Basáñez
como Vicerrector
asumirá la responsabilidad
del Santuario, apoyado por
el Equipo Pastoral y
reforzado por el Padre José
Tomás Pérez.
Los bendice con cariño,
P. CARLOS COX DÍAZ
RECTOR SANTUARIO NACIONAL DE
MAIPÚ
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Tiempo de verano, tiempo de
buenas conversaciones.
En estos días de verano
aparece en muchos diarios y
revistas los libros
aconsejados para leer en
este tiempo. En verdad, para
muchos es la ocasión de leer
con tranquilidad algún libro
que hace tiempo querían.
Pero yo me atrevería agregar
que este es el tiempo
privilegiado para tener
aquella conversación con
alguien querido y que por
diversas razones no he
podido hacerlo. Todos
sabemos que la rapidez y las
exigencias de nuestro mundo
moderno hacen que muchas
veces nuestros encuentros
sean fugaces y no nos
detenemos con tiempo a
conversar más profundamente
sobre lo que está en el
corazón de las personas más
cercanas a mí como mi
cónyuge, hijos, vecinos,
amigos, compañeros de
trabajo, etc.
Para que esto no quede en
una buena intención piensa
sólo en una persona con la
cual tienes ganas de
conversar este verano, anota
lo que quieres hablar con
ella y búscala.
Jesús tuvo preciosas
conversaciones, muchas
fueron durante la noche como
el caso de Nicodemo, en que
a través de ella cambio la
vida de este hombre (ver Jn,
3.1-21).
Tal vez esa conversación que
está pendiente y que tanto
anhelas, te permitirá
encontrarte con Jesús
presente en esa persona y
la vida te puede cambiar
notablemente.
¿Cómo podemos conversar
mejor?
Jesús nos enseña algunas
costumbres simples para
poder conversar mejor.
1.- Mirarse: Él miró a la
samaritana (Jn 4, 1-41),
miró con cariño al joven que
le preguntaba qué debía
hacer para ganarse la vida
plena (Mc 10, 17-22).
Hablamos sin mirarnos,
ocupados de todo lo que pasa
por ahí, pegados a la
pantalla del computador o
de la televisión, mientras
leemos el diario o la
revista, en fin …. Estamos
diciendo palabras, pero no
estamos acogiendo al otro….
Conversar es vivir la
alegría de hablar “con –
tigo” (que significa estar
con el otro) – es la alegría
de hablar con alguien que me
importa y significa algo
para mí. Por eso lo ideal es
conversar cara a cara –
mirándose a los ojos,
descubriendo lo que el otro
me quiere decir.
2.- Escuchar: Jesús estaba
atento a lo que el otro le
decía, no tenía la respuesta
antes de la pregunta, no
repartía consejos como
quien reparte caramelos a
los niños. Quería saber lo
que era importante para ese
fariseo que se le acercaba,
para esa mujer enferma,
para ese apóstol inquieto.
Sin duda, lo más importante
para hablar y conversar es
saber escuchar.
3.- Hablar con riqueza:
Pedro le dice: “solo tú
tienes palabras de vida
eterna” (Jn 6,68). Su
palabra traía novedad,
belleza, verdad; no eran “
frases al viento”. Así
debemos hablar nosotros: Con
verdad, ennobleciendo al
otro.
¡Con
cariño te deseo que este
verano tengas una
conversación que marque tu
vida!
¡Qué el Señor
y la Virgen los bendiga!
Padre Carlos Cox
Rector Santuario Nacional |