Una comunidad de Señoras dedica parte de su tiempo a una de las labores de servicio más hermosas: la oración. Colaboran también durante la Misa dominical con diversas labores, como realizar la colecta y recibir a los cientos de peregrinos que llegan hasta el Santuario al encuentro con el Señor, acogiéndolos y brindando diversas informaciones.