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La historia
de la imagen de la Virgen del Carmen
venerada en Maipú se remonta al año
1785. Ese año es encargada a Quito por
el español Don Martín de Lecuna, quien
la llevó a la capilla de la chacra San
Martín, en Nuñoa, donde se conservó por
un tiempo.
La imagen pasó después, por herencia de
sus antepasados, a manos de la Señora
Rosalía Mújica de Gutiérrez,
descendiente de Don Martín de Lecuna.
Fue ella quien la donó - en Agosto de
1945 - al Cardenal José María Caro, para
que fuera venerada en el grandioso
Templo Votivo que se empezaba a
construir en Maipú.
La imagen fue llevada a la Iglesia
Catedral de Santiago mientras de
concluía la obra gruesa del nuevo
Templo. Luego, el 1 de diciembre de 1948
inició desde la Parroquia San Lázaro de
Santiago un recorrido por gran parte del
país. La idea de esta “Imagen Peregrina”
perteneció al canónigo Monseñor Aníbal
Carvajal, quien fue comisionado como
Jefe de este Apostolado por Monseñor
Caro, hasta el regreso de la imagen en
1956. En las peregrinaciones se
recolectaba dinero para la construcción
del que es hoy nuestro Santuario
Nacional. |